un camino hasta el confín altas puertas de oro lo cierran, galerías profundas; arcadas-
el aire no tiene peso; las puertas se balancean , en el vacío; se deshacen en polvo rosado. se separan, su juntan! Es noche... tal silencio que si yo parpadeara, me escucharía, las estrellas me hablan y me beso los dedos. Finos de luna blanca, de pronto soy herido y el corazón se para, se enroscan mis cabellos, mis espaldas se agrandan, oh mis dedos se derriten. es que en medio de mi peor momento tu vos me llama. El epitafio claro, al que se inclina. ya no siento, me solazo y gozo. Los turbios ojos muertos ya no giran..
Mis labios, desangrados, no suspiran. Duermo mi sueño eterno a pierna suelta, mi corazón no late, salta y tiembla.


No hay comentarios:
Publicar un comentario